04 enero 2010

Mi particular republica

En el interior de todos nosotros conviven diferentes yoes (egos)
Unos apoyan y otros sabotean. Unos parecen ayudar y otros nos frenan.
Es una república de egos que se pelean por emerger a la mente con ideas, acciones, pensamientos.
Mi particular república de yoes casi siempre anda alborotada. No se me hace fácil poner concierto.
Entonces entiendo lo difícil que resulta sentir algo tan importante para hacernos sentir bien como es la coherencia: pienso, digo y hago sin disonancias.
Cuando mi yo “emprendedor” se pelea con mi yo “comodón” y empieza la pelea mi cuerpo se tensiona y en la pantalla de la mente aparecen las voces:
-Venga va ponte en marcha!
-Ya está bien de tanta obligación ahora no quiero!
-Pues mal te veo con lo que te queda por hacer!
-Que te digo que necesito un respiro………….
A veces aparece mi yo "conciliador" y la situación parece mejorar,
-Bueno a ver los dos tenéis razón así que qué os parecería si……
hasta que entra en litigio mi yo “saboteador” al que conozco muy bien porque tiene una gran habilidad para arrasar con todos mis acuerdos:
-Ya estamos como siempre, es inútil, no vais a llegar a ninguna parte!
Podría seguir porque esto no se acaba aquí….hasta que decido parar la transmisión de este serial permanente, sentarme con la espalda recta, respirar profundamente y dejar la mente en esa quietud que tanto me reconforta.
La pregunta es:
¿Quién ha decidido parar?

03 enero 2010

Manos que escriben

Transcurren los primeros días del año entre la parsimonia de los días en los que no se madruga y el acelerón de llegar a reyes con los deberes (compras) hechos. Aunque parezca contradictorio respiro un cierto equilibrio entre las prisas y las calmas.
Hay tiempo para todo, como reza el Eclesiastés, uno de los más profundos libros de la Biblia (al menos para mi). Ya hemos repasado todo lo que el año ha dado de sí y ha sido mucho pero no demasiado bueno. La ambición de algunos que tienen una manera de entender el mundo y sus cosas, demasiado peligrosa para todos, nos han llevado a una crisis que hemos terminado pagando los que nos levantamos cada día para ganarnos un sueldo que declaramos. La codicia de siempre. Eso también afecta al medio ambiente esa manera de consumir tan desmesurada y sin sentido. En Copenhague apenas se han sostenido algunos acuerdos a pesar de que estamos en grave peligro. Que poco sabemos amar, amarnos y amar este planeta que nos permite la vida.
También ha habido cosas buenas, más sencillas, cada vez hay más personas que se orientan hacia la solidaridad y activan acciones que mejoran el mundo. Cada una de estas acciones nos recuerda nuestra profunda humanidad. Tal vez eso nos salve.
Mientras esto escribo por la ventana entra una luz que me ilumina y veo reflejadas mis manos en la pantalla de mi ordenador. Son manos de mujer mayor que ahora escribe.

01 enero 2010

Mis mejores deseos para este año


Hola y feliz año 2010.
Estas horas que llevo inaugurando este nuevo año han sido especiales. Todas las horas que estrenamos son únicas porque no volverán a aparecer en nuestra pantalla tiempo, pero parece que las que despiertan nuevo año tengan algo de magia y mucho de esperanza.
Al despertar cada primero de año tenía la costumbre de hacer un repaso al año o años vividos, comprobar el estado de mis propósitos, animarme o desanimarme por los logros conseguidos o no.
Este año he mirado hacia el futuro sin evaluación previa. Este año he sentido claramente el camino que mi evolución determina sin mayor esfuerzo que fluir con la vida, con mis valores como mochila.
Para fluir es necesaria la atención, el silencio, la soledad y la compañía ambas dos en perfecta armonía y el amor y la alegría de los otros.
La conectividad con todo, más allá del ego, más allá del pensamiento discursivo. Todos somos uno literalmente.
Nací en un año 55 y dentro de unos meses cumpliré también 55. Siento esa profundidad de lo vivido y también ese espacio amplio de conocimiento y de experiencia.
Estoy feliz, conectada con vosotros y con el mundo.
Gracias por estar ahí família y amigos y por ayudarme a crecer con vosotr@s