03 enero 2009

De vacaciones y otras actividades

Empiezo mis vacaciones con la aceleración propia de mi vida laboral. Mi primer día de vacaciones me levanto a la misma hora con la misma excitación. Abro mi pantalla mental y en vez de ir a “Trabajo” voy a “Casa” y de ahí a “Tareas” y se despliega una lista interminable de actuaciones. La mayoría de ellas han quedado pendientes de otros períodos vacacionales pero no me asusto, así que voy, vengo, limpio, ordeno, reciclo……y me voy a dormir tan agotada como de costumbre.
Esta actividad dura unos días en los que al parecer no me permito ninguna descompresión. Entonces me siento en mi “sillita de pensar” y me pregunto: ¿pero tú no estás de vacaciones? Y cuando un pensamiento profundo y cargado de verdad “de la buena“se dispone a entrar en mi pantalla mental para dar respuesta, suena el teléfono y Enric me dice: “Això Àngels, que farem per dinar el dia de Reis? Mi pantalla mental se enciende y voy a “Menús” y de ahí a “Tareas de menús” y se me despliega un listado de acciones que me hacen levantar de un salto de mi confortable “sillita de pensar” y dejo colgada mi profunda verdad que a modo de oráculo defectuoso enmudece, para ponerme firma ante mi carrito de la compra que tan útil me resulta en estos casos. Voy y vengo, abro y cierro el frigorífico, me falta esto y lo otro…..y me sigo acostando tan estresada como acostumbro.
Hoy el día ha amanecido con un color exactamente igual al de ayer i anteayer, gris marengo que me dan ganas de no salir de mi confortable y ortopédica….no ortopédica no es, es ergonómica cama. Se abre mi pantalla mental, así sin que medie mi voluntad por “Reyes….Magos” y de ahí a “Regalos” y la angustia se me instala en el cuerpo y ya no siento bienestar ni en la cama ni en la ducha y corro a hacer mi lista de regalos y corro de tienda en tienda y hago cola tras cola y pienso que nada de lo que compro sirve especialmente para nada pero me solidarizo con lo “botiguers” que la crisis los está arruinando y siento un vacío existencial ante la cuestión de si debo consumir o no, que lleno con un Frankfurt de la Plaça Sant Jaume, como en mis mejores tiempos…..
Y vuelvo a casa agotada y mi pantalla mental se cierra sola a pesar de que la película de la TV me estaba interesando mucho y sueño con mis próximas vacaciones.
P.D, he elegido esta viñeta por el parecido físico de la compradora con esta que escribe, ¿no?

01 enero 2009

Bon any amics

Este es el aspecto que presentaba esta mañana, la primera de este nuevo año, mi calle. Enric pensará que no es más que una burda copia de su blog y tiene razón. Nada más que añadir. Pero esta mañana me he levantado vital y amorosa y en lugar de sentarme en mi escritorio, abrir mi libreta de “primeros de año” y escribir mi balance anual y mis nuevos (aunque siempre son viejos) propósitos, pues he decidido salir a caminar i experimentar por mi misma lo que sospechaba por las fotos que Enric cuelga en su http://bcnbuida.blogspot.com/. Y allí estaba mi paisaje cotidiano lleno de tranquilidad y silencio. Y Bruna y yo disfrutando del pequeño lujo de una ciudad que empieza a despertar resacosa, lenta y torpona.
Feliz año nuevo para todos. Auguro (me gusta la palabra) un 2009 lleno de oportunidades donde la conciencia tendrá trabajo para dar luz sobre los nuevos valores que esta crisis apunta. Como que tal vez debemos aprender a consumir menos o menos compulsivamente y ser más generosos y solidarios. Como que tal vez podríamos salir de nuestra zona de confortabilidad y plantar cara a las situaciones que sabemos que no nos aportan serenidad o felicidad (para mí son similares) aunque nos cueste. Como que Obama puede y debe solucionar los problemas graves de este planeta, pero que todos tenemos una cierta responsabilidad y a nuestro nivel debemos implicarnos. Como que el sentido de la vida solo se encuentra a través del amor…y, en fin que Feliz año nuevo a todos y a todas.

25 diciembre 2008

Nadal en família

Llega de nuevo la Navidad y mi familia de nuevo se reúne, como la mayoría de las famílias, alrededor de una mesa. Desde hace años que mantenemos el mismo menú, no recuerdo haber comido jamás en Navidad otra cosa.
Intentamos no cambiar mucho, la vida ya se ocupa de modificar nuestra cotidianidad.
Durante un año han pasado muchas cosas y nosotros, aunque parecemos los mismos, no lo somos. Algunos han dejado atrás una adolescencia que llevaban pegada a la cara y les damos la bienvenida al mundo adulto aunque conocemos su dificultad. Otros están un poco más cansados de tanta vida y se nota su silencio un poco ausente. El resto hacemos de puente entre generaciones y todos nos acompañamos: riendo, hablando desordenadamente, comiendo mucho, compartiendo vivencias. Manteniendo viva la unión más importante que como grupo humano tenemos.
Este año no estrenamos ausencia y eso para nosotros tiene mucho valor!!!!!