10 abril 2006

Desde Roma con.....II

Amanezco con mi colon irritado, le propongo un trato, yo apenas como y él me permite perderme por la ciudad. Mientras llevo a término mi negociación Mon hace una avanzadilla por los alrededores y vuelve a buscarme para pasearme por Santa Maria la Maggiore hasta llegar a Sant Pietro in Vincoli i contemplar el Mosses. Desde ahí se empieza a entrever por las calles adyacentes el monumental Colosseo y a medida que avanzamos ligeramente por la ciudad van surgiendo los aromas que ya no nos dejaran, almizcle, incienso, humanidad todo mezclado desde una sutileza muy común.
La fontana di Trevi, tan extremada en una piazza tan "pícolla". Si señores lanzamos las monedas!
Paseo por Lungotévere Aventino mientras la luz se atenuaba por el atardecer. Ya cuando la noche nos cierra la visión de lontananza nos retiramos con muchas ganas de conocer los resultados de las elecciones.
Qué lío!

09 abril 2006

Desde Roma con.......I

Hoy Mon, como podeis ver en la foto, es un poco más vieja y como regalo partimos hacia Roma, llegamos tan pronto que aún están poniendo el aeropuerto. Mon dice que así hay que viajar, con tiempo. Me acoplo. Medio día en una Roma soleada, llena de emigrantes sudamenricanos charlando en la Piazza de la República. A partir de ahí percibo que todo puede ser posible y mi piernas no cesan de moverse por vias adoquinadas, creo que mis ojos se agrandan, como los anuncios con que la estación Termini recibe a sus viajeros. Ante tanta espectacularidad mi espíritu se nutre de una sensación de trascendencia, quizás se trate de una cierta meditación sobre la belleza de lo inmenso, o intenso. Roma de elecciones, además. La vieja ciudad, la ciudad mediterránea, la ciudad caótica y a la vez manteniendo un orden estático. Tengo la sensación de pisar una ciudad habitable a pesar de su majestuosidad o tal vez por ella. Me siento en casa y eso no suele pasarme cuando viajo.
Al llegar al hotel con las piernas cansadas y el corazón exultado, en la RAI Roberto Begninni recitando a Dante:
A l’alta fantasia qui mancó possa;
Ma giá volgeva il mio disio e’l velle,
Sì come rota ch’igualmente è mossa
L’amor che move il sole e l’altre stelle.

Imposible mejor!

04 abril 2006

Des de la guerra de los yoes

Des de la ventana la primavera se cuela, me gustaría menos presencia, tal vez, me agota y altera tanta plenitud de luz, de vida. Mi densidad muchas veces oscura no se acostumbra a la esplendidez y me da astenia. Los tilos de la Fundación rebrotan de posibilidades. Dentro escribo, hablo por teléfono, me siento en la mesa de reuniones, leo informes, convenios, papeles, me hago un nuevo pasaporte.
La vida sigue......y nacen las hojas del tilo que en otoño morirán, aunque también será una muerte bella que alfombrará la entrada de mi nuevo, mejor antes nuevo, ahora no tanto, lugar de trabajo.
Escucho, mientras des de mi coche desgasto sus ruedas a un maestro hablar sobre la muerte y me enriquezco con su sabiduría. Pienso que pronto pasearé por las calles de Roma y una parte de mi se siente feliz y otra no. Es la dualidad, la polaridad. Una de mis partes que se pone dictadora. Cuantos yoes en un mismo cuerpo, tal vez se deba a eso mi cada vez mayor tamaño. Muchos yoes conviviendo, necesitan amplitud. Quizá debiera ocuparme menos de mis regimenes y más por conciliar a todos ellos (mis alter egos). Hay uno que capitanea los otros (no siempre es el mismo) aunque manda más. Es el yo cómodo, perezoso, un tanto manipulador. Aunque mi yo voluntarioso es débil, me ha traído cada día des de hace 27 años a mi lugar de trabajo. Gracias, no es trabajo menor. Luego mi yo sabio, aquel que me da información de calidad, mi yo….bueno hay tantos…..
Tengo que poner orden y no es fácil. Pero hoy la vida irrumpe sin contemplaciones y tal vez sea un buen día para la paz.